¿Cómo no amar a Dios?

El libro “Los cinco lenguajes del amor” de Gary Chapman, revela que los seres humanos nos sentimos amados y amamos mediante cinco formas (típicamente una de ellas es la más preponderante).
Las personas se sienten amadas de las siguientes formas:

  1. Mediante las palabras de afecto.
  2. Los regalos.
  3. El toque físico.
  4. Actos de servicio.
  5. Dedicación de tiempo de calidad.

El autor describe que cada persona se siente amada de distintas maneras, algunos se sienten queridos cuando se les dedica un tiempo especial, en cambio otros lo hacen cuando les expresan su amor con palabras tiernas y amorosas.Cada una de estas cinco formas las denomina “lenguajes del amor”.Puede ser que tú le estés demostrando tu amor a esa persona especial dándole regalos, pero ella (el) quiere que le digas palabras afectivas. Por ese motivo muchas parejas no funcionan ya que no hablan el lenguaje de amor de la otra.

Ahora las preguntas son: ¿Dios habla mi lenguaje de amor? ¿Puedo llegar a amar a Dios si hablara mi lenguaje de amor?
Veamos algunas características del amor de Dios por nosotros:

→ Tiempo de Calidad: Uno de los deseos más grandes que tiene Dios es pasar tiempo con cada uno de nosotros, Él está dispuesto y presto para pasar un tiempo especial con cada ser humano. El problema no es si el Señor tiene tiempo o no, porque Dios tiene todo el tiempo para estar junto a nosotros, no necesitamos hacer una cita con antelación, Dios está dispuesto las 24 horas del día, los 365 días del año. Sólo se trata de si nosotros queremos pasar ese tiempo con el Señor o no, pero Dios quiere y es más, anhela pasar más tiempo con sus hijos.

→ Palabras de Afecto: El Señor te dice “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3). “¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré!” (Isaías 49:15). Dios te ama y te lo dice de tapa a tapa en su palabra: la Biblia.
→ Regalos: Jesús nos ha dado el más grande regalo que algún día podríamos recibir. La palabra de Dios dice que el que peca debe morir (Romanos 6:23), además añade que todos somos pecadores (Romanos 3:10) y por ende merecemos la muerte, pero Jesús vivió una vida sin pecado. Mas aunque no cometió pecado decidió regalarnos su vida sin pecado y tomó Él nuestro lugar. Fue y murió por ti y por mí en la cruz.
“Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido,

golpeado por Dios, y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el Señor hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros. Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca(Isaías 53: 3-7)

→ Toque físico: Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, nos enseñó a amar hasta en los más mínimos detalles. “Un hombre que tenía lepra se le acercó, y de rodillas le suplicó: –Si quieres, puedes limpiarme.Movido a compasión, Jesús extendió la mano y tocó al hombre, diciéndole: –Sí quiero. ¡Queda limpio!(Marcos 1:40, 41). A pesar que era un leproso Jesús decidió tocarlo. Entendía la necesidad de aquella persona que había vivido apartado de su familia y lejos del toque afectivo, sintió la miseria del leproso y aunque no tenía que hacerlo lo tocó. Hoy en día Jesús está en los cielos intercediendo por nosotros, pero ha dejado a su iglesia que son sus “colaboradores(1 Corintios 3:9) La iglesia son las manos de Dios. Encontrarás un hijo de Dios muy cerca de ti, él te ayudará y será esa mano ayudadora que necesitas, aquella mano que estará siempre presta a atender tus necesidades como Jesús lo haría.

→ Actos de Servicio: Dios en su gran amor emprendió un plan maestro para la salvación de todos nosotros. Fue el acto de servicio y abnegación más grande que hayas visto. Tu vida y la mía son de tan alto valor para Dios que estuvo dispuesto a sacrificar a su único Hijo por nosotros, Jesús mismo estuvo dispuesto a dar su vida por amor a toda la raza humana. “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna(Juan 3:16) Dios ya hizo todo para que nosotros tuviésemos la opción a la salvación.

Sea cual sea tu lenguaje de amor, Dios los habla todos y sabe amar. No encontrarás amor más grande y fiel que el que te da tu Creador, nunca podrás sentirte completo hasta que conozcas que se siente el amor de Dios. Dios te está llamando a que compartas cada día con Él, te invita a que le des una oportunidad… vale la pena darle una oportunidad a quien te ama con un amor sin medida.

Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor(Romanos 8:38,39)

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Article by juangutierrezq

Felizmente casado, Fan de , Ingeniero, actualmente trabajando Project Manager y obrero honorífico de sitio @necesitoacristo dot com

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