Nacimiento de Jesus

Nacimiento de Jesús

Historia del nacimiento de Jesús

Jesús vivió en este mundo hace más de 2000 años atrás; mucho se ha escrito, comentado e incluso filmado acerca de Jesús, pero ¿por qué?… los años han pasado y los seguidores de Cristo se han multiplicado por el mundo en cantidad incalculable. Desde sus primeros discípulos cómo Pedro, Santiago y Juan, la cantidad de personas que han seguido las enseñanzas de Jesús se ha ido multiplicando de una manera incontenible que ningún rey o gobernante, por poderoso que fuera, pudo detener… ¿Por qué tantos han creído en Jesús a través de estos más de 2000 años? ¿Qué lo hace tan especial? ¿Por qué la vida como seguidor de Cristo (cristiano) es la mejor opción para nuestra vida? Son preguntas importantes que debemos responder al momento de hablar de Jesús. La invitación es a que conozcas más de Cristo y llegues a entender por qué tantos a través de la historia han creído y seguido a Jesús, incluso hasta la muerte.

La vida para los primeros cristianos no fue sencilla, la historia nos corrobora que estos seguidores de Jesús fueron capaces de ir a la muerte por seguir los principios que Cristo dejó estipulados en la biblia, muchos fueron a la hoguera, otros decapitados, e incluso muchos fueron despedazados por bestias en los circos romanos… nuevamente hago la pregunta ¿por qué?… ¿qué hace a este personaje ser tan importante que muchos prefirieron la muerte antes que ser apartados de sus enseñanzas? ¿Qué motivos llevan a alguien a encontrar la vida insignificante con tal de mantenerse fiel a Cristo?… Para llegar a entender el por qué, debemos conocer a Jesús ¿Quién es? ¿De dónde vino? ¿Cuál fue el propósito de su vida? Y muchas preguntas más. Por lo pronto conoceremos un poco más acerca de su nacimiento, así entenderemos de dónde vino Jesús.

Cristo desde su nacimiento fue diferente, él no fue un hombre como tú o yo, Jesús era especial, la biblia es clara y nos muestra cómo fue su nacimiento: “A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David.

La virgen se llamaba María. El ángel se acercó a ella y le dijo:

–¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo. Ante estas palabras, María se perturbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo. –No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor –le dijo el ángel–. Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin. –¿Cómo podrá suceder esto –le preguntó María al ángel- -, puesto que soy virgen? –El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios. También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que era estéril ya está en el sexto mes de embarazo. Porque para Dios no hay nada imposible. –Aquí tienes a la sierva del Señor –contestó María–. Que él haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel la dejó.” (Lucas 1:26-38)

En el libro de Lucas encontramos el relato más extenso y acabado del nacimiento de Jesús. Lucas nos muestra que este niño es diferente ya que no fue concebido como todos nosotros lo hemos sido, sino que llegó a nacer sólo por obra de Dios: un milagro. Éste hecho para muchos es imposible e incluso ridículo, pero el relato bíblico es claro y verdadero, Jesús fue concebido por obra de Dios para un fin específico y ese propósito es lo que realmente debemos saber y entender para comprender por qué muchos estimaron en poco sus vidas con tal de seguir a Jesús.

El propósito del nacimiento de Jesús lo define la escritura de la siguiente manera:

“Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.(Mateo 1:20-21) (La negrita es nuestra)

El propósito de Jesús no fue solamente vivir una vida piadosa, no fue solamente ser un buen ejemplo de amor y dadivosidad, el propósito no fue ser un revolucionario cómo muchos creen, el verdadero propósito de la vida de Cristo fue venir a salvarnos de nuestros pecados… quizá esto te parezca extraño porque nunca pensaste que necesitaras que alguien te salvara de tus pecados, a lo mejor ni siquiera sabes que significa la palabra “pecado” en el real sentido bíblico… para entender esto debemos entender la realidad de la humanidad, la realidad de nuestra existencia.

No somos obra de la casualidad cósmica, no llegamos a la existencia por el azar ni somos descendientes del chimpancé… la verdad es que somos hijos de Dios y criaturas echas por sus manos. Somos pertenencia del Altísimo, Él es nuestro Padre. De las características que más resaltan de nuestro Padre es que es Santo, Puro, Perfecto y su Ley es eterna y perfecta igual que Él. Pero nosotros cómo raza humana hemos ido en contra de su ley, quebrantando sus preceptos santos… a esto la biblia denomina “pecado” (infracción de la ley). Además, la misma escritura nos muestra la consecuencia de cometer pecado: “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23).

Nuestros actos, nuestras malas decisiones, todas nuestras maldades han hecho división entre Dios y nosotros, y por nuestros actos merecemos la muerte, pero ahí aparece Jesús quien vino a este mundo a morir esa muerte por mí y por ti. El propósito de la vida de Cristo fue vivir en forma perfecta ante Dios sin cometer pecado alguno y ahora, porque Jesús tiene el derecho, puede regalarnos esa vida perfecta para que podamos presentarnos ante Dios como si nunca hubiésemos pecado. ¡Gracias Dios por haber enviado a Cristo!… ahora tengo la opción a la vida, vida eterna junto a mi Padre y Creador por los siglos de los siglos.

Quizás muchos conceptos no te han quedado muy claros, pero recuerda que cualquier duda que tengas estaremos felices de respondértela. Queremos que conozcas la fuente de la verdadera felicidad, aquella felicidad que han encontrado muchos a través de los tiempos, aquella felicidad no es “algo” es un “quien”, y ese es Jesús. Te invitamos a que sigas leyendo acerca de la vida de Jesús y que cada día puedas conocerlo un poco más, de esa manera lograrás comprender por qué tantos estuvieron dispuestos a dar la vida por seguir a Jesús.

“Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.” (Isaías 9:6)

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Article by juangutierrezq

Felizmente casado, Fan de , Ingeniero, actualmente trabajando Project Manager y obrero honorífico de sitio @necesitoacristo dot com

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